
Últimamente estoy enganchada a esa serie. Siempre acabo llorando. Me parece terrible pensar que puedes perder a alguien a quien quieres tanto para siempre. Que nunca más volverás a verle, a tenerle cerca , a hablarle o a tocarle. Algo tan sencillo como coger el teléfono solo para oír su voz no puedes hacerlo ya.
Me gusta pensar que como en la serie, puede que no nos dejen del todo, al menos hasta que hayamos podido decirles todo lo que sentimos, que nos dé tiempo a despedirnos.
La vida es tan frágil, tan poca cosa que sin darnos cuenta la hemos perdido. Confiamos demasiado en ella, en que no nos va a pasar a nosotros, pero en cualquier momento podemos desaparecer y dejar inacabadas muchas cosas. Dejar muchas cosas por decir. Damos por hecho que tenemos todo el tiempo del mundo.
Afortunadamente es ley de vida que lleguemos a viejos, pero no siempre es así y me da miedo que hoy no pueda decirte lo importante que eres para mí y mañana sea demasiado tarde. Quizá por eso me gusta escribir un diario, para que si algún día no estoy, cuando algún día falte, todo el mundo pueda saber lo que sentía si no he podido decirselo, por miedo, por vergüenza o porque lo he dejado pasar.
No sé si habrá vida o no después de la muerte, no sé si podremos comunicarnos con los fantasmas, ni siquiera sé si existen. Tampoco sé si existe un cielo o un infierno, pero quiero pensar que cuando no esté aquí, podremos encontrarnos en alguna parte, donde sea, en la forma que sea y seguir compartiendo momentos.
Quiero pensar que no llegamos a perder del todo a las personas que queremos, que algún día, de alguna forma, podremos volver a sentirlas, a tocarlas a decirles lo que nos hemos olvidado en vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario