viernes, 30 de julio de 2010

Vestido nuevo

Cuánto te echo de menos. Me mata no saber cómo estarás ni qué es de tu vida.

Igual ya estás en tu piso, por fin eh? Me gustaría haberlo visto, haberte ayudado a arreglarlo, llevarte un regalo.

Sabes? Me he comprado un vestido genial, me queda monísimo. Pero no sé cuándo podré ponérmelo. Me hubiese gustado salir a cenar una noche contigo a algún sitio especial, y que me vieras y me dijeras que estaba muy guapa. Quizá me lo hubiese podido poner para ir a cenar a tu casa, podrías haberme hecho la cena tú :) Podría haber pasado el finde allí contigo y hacer lo que me diese la gana, como te decía siempre que haría cuando tuvieses tu casa y me daba rabia que no tuvieses cuidado en la mía con algunas cosas.
Esa sí que habría sido una cena especial.

Pero seguramente estarás con ella y ella sea la afortunada que lo comparta contigo.

No puedo quitarme esta tristeza de encima, por muchas cosas que haga, por mucho que salga, o mucho que me ría. La llevo pegada al corazón, y no hay manera de arrancarla.

Espero que estés bien.

jueves, 29 de julio de 2010

Este dolor que no se pasa

Qué dificil ha sido volver a Peñíscola sin tí, sabiendo que no volveré contigo, que has estado ya con ella allí.
No me hacía a la idea de que no estuvieras conmigo, pensaba que en cualquier momento me daría la vuelta y te vería allí. Esta vez que tenía habitación no estabas tú para ir a "echar la siesta" después de la paella.
Me dolió mucho tu ausencia, de hecho tenía un dolor en el pecho continuo, que no se me pasó hasta que no llegué a casa. No pude ir al sitio que me recomendaste porque no podía imaginarte allí con ella, en un sitio que nunca compartimos y sí lo hiciste con ella. No pude.

También fue duro volver a L'Ametlla, y pasar por el mismo camino que hacíamos siempre. Pasar por esa playa del hotel en la que hace nada hablábamos bajo las estrellas. Aún te oía decir que no te arrepentías de estar allí conmigo cuando pasé por esa terraza en la que comimos chipirones y bebimos champús.

Hoy he estado bañándome en nuestra roca, esa que ahora creo que ya no te parece tan especial y tan perfecta. A mí me lo sigue pareciendo, porque sigue igual de tranquila, igual de perfecta.

Pero no había granadas de arena, ni risas, ni me cogías por la cintura para saltar las olas.

Faltaban los abrazos, tus ojos brillando al sol mientras me miraban. No me decías que tenías ganas de verme o que me habías echado de menos como hacías a veces.

Ya no hay picnics, ni cine, ni conversaciones.

Ya no estás allí conmigo. Aunque siga viéndote cada vez que voy.


P.D Si algún día entras aquí como dijiste, deja un comentario, que sepa que todo lo que te cuento no es en vano.

sábado, 24 de julio de 2010

Salsa

Salsa de la buena, de la que me enseñaba a bailar y de la que escuchaba a veces.

Qué buenos recuerdos en el coche, en el salón de mi casa, y en el de la suya... :)



viernes, 23 de julio de 2010

Un día más

Hace tan solo un año hoy sería un día especial. Simplemente porque es viernes, porque iríamos a la playa y te vendrías a casa a pasar el finde. Haríamos algo el sábado, alguna excursión, o alguna salida para pasar la noche fuera. Cenaríamos en casa, o en el chino, o quizá en algún otro sitio.
Después me prepararías el Cacique con cocacola y limón y acabaríamos en el sofá, o en la cama haciendo el amor. O en los dos sitios.

De hecho hace justo un año fuimos a Zaragoza, pasamos el domingo en el Monasterio de Piedra, y mucho calor. El sábado querías ir de compras, y tomar zumos, y cañas con limón en Los Espumosos.
Fue un finde genial, como todos los que pasábamos fuera. Y los que pasábamos aquí.

Hoy es un día más. Un día más sin verte, un día más sin hacer nada que me parezca especial. Un día más lejos de tí.

Pero tengo que ser optimista y alegrarme de lo que tengo, y alegrarme porque esta noche me voy a cenar a la playa con mis amigos, y me reiré y me lo pasaré bien.

Y porque quizá hoy también sea un día menos. Un día menos para volverte a encontrar.

Por tantas noches

Por las que pasamos inolvidables,
por las que hablamos bajo las estrellas,
por las que la pasión nos volvia locos,
por las que compartimos sueños,
por las que fueron, y las que se han quedado por llegar...

miércoles, 21 de julio de 2010

Soledad

Cómo se vive sin la persona que amas?

Cómo seguir sin tu apoyo, sin tus risas, sin saber qué haces, dónde estás o cómo estás?

Cómo sigo mi camino sin tí?

Quién me apoyará ahora?

Cómo sabré si te acuerdas de mí o si me añoras tanto como yo a tí?