jueves, 16 de agosto de 2007

La felicidad

(Y para Tam, que me ha inspirado)


Por qué será que a veces no apreciamos lo que tenemos hasta que lo perdemos?

Y esto pasa con las personas, los sentimientos, o cualquier otra cosa.
Nos acostumbramos a tener algo siempre ahí, siempre dispuesto, siempre a mano. No nos falla nunca, y cuando por cualquier razón un día no está, nos damos cuenta del valor que tenía. A veces sabemos que volverá, otras nos cuesta un poco más recuperarlo y sentimos esa ansiedad , ese miedo a perderlo, esa esperanza de que vuelva.
Otras veces, inevitablemente es demasiado tarde, y desaparece para siempre.

Somos tan superficiales a veces que no valoramos lo que tenemos? O simplemente creemos que como está ahí nos lo merecemos y ya está?

Creo que es bueno darle a las cosas, a las relaciones, a los momentos el valor que tienen, sin esperar a que se vayan.
Quizá por eso, cuando no tienes algo seguro, cuando sabes que se va a ir tarde o temprano, cuando crees que irremediablemente lo perderás, aprendes a valorar cada segundo, cada momento. La tristeza es más grande, sí, pero también la felicidad es doble cuando disfrutas de ello. Aprendes a esperar, pero deseando que ese momento llegue y no se vaya nunca. Puede que sabiendo que tendrás muchos momentos como ese no le des el mismo valor.

Creo que no está tan mal vivir cada momento como si fuera el último, o al menos siendo conscientes de que quizá un día no se repita.
Pero quién quiere ser pesimista? Simplemente disfrutemos de los buenos momentos, pues tenemos más de los que queremos darnos cuenta.
Me gusta disfrutar de la luna llena, del brillo del agua del mar, de una charla en buena compañía, o de una mala película con alguien especial. Me gusta saber que tengo muchas cosas que desgraciadamente otra gente no tiene.


1 comentario:

Anónimo dijo...

Y en el fondo la felicidad es eso, ser capaz de valorar lo que se tiene, encogerse de hombros y decir es lo que yo he elegido.

La gente se compadece de nosotras fácilmente cuando nos ven llorar y nos consuelan porque nuestra tristeza es enorme y el miedo el pan de cada dia, pero no tienen ni idea de la felicidad que llegamos a sentir a su lado, de la ilusión de cada momento, de una intensidad que no se pueden ni llegar a imaginar, algo que no todo el mundo tiene ni la oportunidad ni la capacidad para vivir.

Me gusta cuando escribes porque me leo a mí misma, me gusta verme reflejada en tí, cuando estoy bien, cuando estoy mal. Me gusta que pongas con palabras tantas cosas que yo me pregunto, y que hasta ahora no sabía.

Me siento menos sola
Besos guapa