Gracias por estar conmigo, por sorprenderme, por acompañarme.
Gracias por enseñarme tantas cosas, tantos lugares. Gracias por enseñarme tu corazón.
Gracias por ayudarme, por escucharme, por animarme. Por preocuparte por mí, por pensar en mí.
Gracias por todos esos momentos juntos, por compartir tu vida conmigo, por contarme tus problemas. Por buscarme cuando estás mal. Por buscarme cuando estás bien.
Gracias por tus caricias, por tus besos, por tus risas, por tus consejos. Gracias por ser como eres.
Gracias por quererme. Por darle otro sentido a mi vida. Por todos esos momentos mágicos que nadie más me dará.
Gracias por existir.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
Nena me relaja leerte, es tan bonito. Es una historia tan bonita, opinen lo que opinen. Es como tener algo clavado que te hace daño pero de lo que no quieres desprenderte porque es como perder una parte de tí.
Besos
Publicar un comentario